Extracto o perfume

Es el aroma en el que generalmente la concentración de producto se sitúa entre el 20 y el 30% (pueden llegar a alcanzar hasta el 40% mezclado con alcohol de alta graduación). Sería el componente más fuerte de cualquier línea de perfume, por lo que suele presentarse en frascos pequeños (y de ahí que sean los más caros). El aroma es muy intenso, bastan con sólo unas gotas en las muñecas, rodillas y tobillos para estar perfumado. Se recomienda aplicarlo con el tapón y no con los dedos, para no contaminarlo (puede manchar la ropa por la alta concentración en aceites esenciales). Su duración suele ser de 7 horas.


Eau de parfum (agua de perfume)

Tiene la misma fórmula que el perfume, pero contiene un porcentaje menor de esencias aromáticas mezcladas con alcohol (generalmente de 90º), normalmente entre el 10 y el 20%. Se suele empelear a diario, en mayores cantidades que el perfume y en las mismas zonas que éste. Es el que dura aproximadamente de 4 a 6 horas.

 

Eau de toilette (agua de tocador)

Es la versión más ligera de un perfume. El aroma no supera el 10% (y el alcohol es de 85º) por eso es menos fuerte que el eau de parfum y  de un uso más cotidiano o informal. Se recomienda aplicarlo en la ropa, no en la piel. Dura aproximadamente entre 3 a 5 horas.

 

Eau de Cologne (agua de colonia)

Es la versión más fresca y diluida del perfume. La concentración no supera el 5% y en la mezcla, a parte del acohol de 70º se añade también agua. No dura más de 3 horas. Es el más utilizado por los hombres. 

 

Eau Fraîche (agua refrescante)

Más ligera si cabe que el agua de colonia, se utiliza mucho en personas con actividades al aire libre. El porcentaje está entre el 1 y el 3% y no contiene alcohol para evitar las manchas en la piel. Por su suavidad, se puede utilizar varias veces al día.

 

Es por ello que un mismo perfume puede tener diferentes clases del mismo (perfume, toilette…) y de ahí que dure uno más que otros. Al llevar diferente proporción de notas de fondo, el resultado varía no sólo en intensidad y durabilidad, sino que en la piel de cada uno varía de forma sutil.

 

El alcohol

La función del alcohol en el perfume es solubilizar las esencias que las fragancias contienen y ayudar que las mismas se dispersen en la piel, por lo que se utiliza como vector y conductor del perfume.

En todas las fragancias existen tres fases de percepción olfativa (salida, corazón y fondo), en el eau de toillette dominan las notas de salida.

 

 

 

 

ELABORACIÓN DE PERFUMES
 

Ante todo el perfume es una mezcla de sustancias con olores, más o menos complejos, más o menos armonioso… Su base casi siempre es el alcohol etílico acompañado de aceites y esencias aromáticas de origen vegetal, animal o sintético y de productos químicos para estabilizar la mezcla o darle más fuerza.

Un perfume está constituido principalmente por una mezcla de sustancias odoríferas que genéricamente denominamos esencias, y disolventes. Ningún perfume tiene menos de 20 a 30 componentes. Algunos perfumes

contienen más de 100 esencias diferentes. Un perfumista debe tener más de mil de estos productos cuando tenga que crear un perfume, de los cuáles deberá hacer una selección adecuada.

Los disolventes más empleados son el alcohol etílico y el agua. La presentación más común de las esencias para perfumería hoy día es en forma de solución oleosa y el disolvente siempre presente es el alcohol etílico.

Al aplicarse el perfume sobre la piel, el calor del cuerpo evapora el alcohol rápidamente dejando las sustancias aromáticas, que se disipan gradualmente, en función de las volatilidades relativas de cada una de ellas, durante varias horas.

FIJADORES DE ACEITES ESENCIALES

Los fijadores de esencias son sustancias que añadidas a los perfumes permiten que éste tarde mucho más tiempo en volatilizarse y por tanto resulte más duraderos.

Generalmente son sustancias de alto punto de ebullición y que establece con las moléculas responsables del olor y con la piel y/o la ropa fuertes interacciones moleculares; ello hace que las sustancias odoríficas quedan retenidas mucho más tiempo. Las sustancias fijadoras pueden ser naturales o sintéticas.

Los fijadores naturales son algunas sustancias, de altos puntos de ebullición (285 a 290ºC), que conseguimos aislar de flores y de otras partes de algunas plantas y de ciertos animales. Desde un punto de vista químico se tratan de aceites que además de tener propiedades fijadoras de aromas también se caracterizan por su olor.

Podemos citar como ejemplos de fijadores naturales la salvia, el pachuli, el onís y el sándalo.

Los fijadores sintéticos se obtienen en el laboratorio y suelen ser en la mayoría de los casos ésteres de alto punto de ebullición. Algunos de ellos son sustancias inodoras como el diacetato de glicerillo (p.e. 259ºC), ftalato de etilo (p.e. 295ºC), benzoato de bencilo (p.e.

323ºC). Sin embargo también los hay con olor definido, como son los casos de los siguientes ésteres: benzoato de amilo – cetona de almizcle; ésteres de alcohol cinámico –indol; ésteres del ácido cinámico – vainillina; acetofenona.